Los narcotraficantes usan el cuero y el cebo como camuflaje para los cargamentos de droga que parten rumbo a la frontera con Colombia
Ante los señalamientos de José David Muñoz, abogado miembro de la Sociedad Homo et Natura, a través del diario La Verdad, afirmando que entre 400 y 500 burros han sido sacrificados para el consumo humano de la etnias de la cuenca del río Yaza, Fray Nelson Sandoval, misionero capuchino de la iglesia Corazón de Jesús, ubicada en la misión Los Ángeles de El Tokuko, negó tal afirmación.
El sacerdote explica que los yucpas tiene mulas para la carga y consideró que es “muy difícil” que las maten porque es el único medio de transporte que poseen para subir las montañas de la Sierra. Aclaró que se podría dar un caso, pero son personas escrupulosas y solo comen animales de caza.
Hambre
Fray Sandoval aclaró que en el sector El Tokuko se concentran ocho mil personas de la etnia, en la parte alta del río hay 20 comunidades y en la parte baja 40. La zona es pobre y el hambre es frecuente producto de los incendios de febrero, marzo y abril en los conucos. Algunos siembran y venden las cosechas, pero siguen en proceso.
Los que consiguen dinero como empleados públicos compran pasta, arroz o patas de pollos. “Pasan muchas necesidades y se ayudan entre todos. Eso sí, solo piden cuando no tienen nada que comer, porque hasta con un plátano pueden resolver”.
Lusbi Portillo, ecologista y coordinador general de Homo et Natura, aseguró que la caza de los burros es frecuente en la zona porque los narcotraficantes usan el cuero y el cebo como camuflaje para los cargamentos de droga que parten rumbo a la frontera con Colombia. Decidieron tomar acciones y concienciar con foros informativos que buscan combatir el contrabando de ganado.
“Ley de Fauna Silvestre pena a los que maltraten o asesinen animales. Tomamos medidas pero el accionar de la Fiscalía es lento, ya que afirman estar saturados”. José David Muñoz, Abogado miembro de la Sociedad Homo et Natura.
Con información de La Verdad